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2. Profesionalidad e Imagen coherente.

“Si eres un buen profesional, se hace necesario que aprendas a proyectarlo porque tus clientes inicialmente se guiarán por tu puesta en escena. Luego comprobarán tu eficacia y el cumplimiento de tus promesas”.

En cuanto a la forma de proyectar el nivel profesional, podríamos establecer estos grupos de profesionales:

  1. Personas que proyectan un perfil profesional superior al que tienen realmente.
  2. Personas que proyectan un perfil profesional inferior al que tienen realmente.
  3. Personas que proyectan el perfil profesional que tienen.
  1. Personas que proyectan un perfil profesional superior al que tienen realmente. 

De cara al cliente son personas que convencen y reciben muy buenas valoraciones mientras que a nivel interno, de cara a compañeros sobre todo, suelen provocar mal ambiente.

Podemos también desdoblarlos en dos:

1.1 Los que se centran en fingir para ir circulando por la vida profesional con el mínimo esfuerzo.

1.2 Los que se sirven de esa apariencia para transmitir seguridad en su entorno laboral (compañeros, jefes y clientes). Son profesionales que son conscientes de sus carencias y mientras dan esa imagen de solvencia, se ocupan en rellenar el hueco o falta de sustrato técnico o de conocimiento para alcanzar el nivel profesional que no tienen y proyectan (formación, esfuerzo, tiempo…). 

  1. Personas que proyectan un perfil profesional inferior al que tienen realmente. 

Estamos hablando de un/una profesional que proyecta como profesional un bajo nivel o mal desempeño de sus cometidos.

De cara al cliente son percibidos como empleados de “segundas” con los que se suele evitar el trato, buscando o prefiriendo a los otros; los “aparentes”.

Puede haber muchas causas:

2.1 Desmotivación por causas conectadas al ámbito laboral.

2.2 Desmotivación de orientación laboral.

2.3 Falta de autoestima por temas personales.

La cuestión es que hasta que el cliente, proveedor o compañero compruebe la eficacia del rol profesional que tiene una persona, se irá guiando por el aspecto que proyecte en su actuar.

Nuestra labor como Consultores de Imagen consiste en centrarnos en la coherencia entre el nivel profesional y el aspecto o apariencia de los y las trabajadoras, es decir el grupo 3.

Las personas del grupo 3 incluyen aquellos perfiles que están realizando un trabajo que les gusta, ya sea por vocación o por enamoramiento profesional más o menos tardía o forzado (muchas veces se ve uno abocado a un trabajo por una necesidad determinada y después descubre que está feliz ahí).